Llegó una hormiguita golpeada, lastimada y con muy mal aspecto junto a sus compañeras. Entonces, una de sus amigas le pregunta muy asustada:
Pero, ¿Qué te ha sucedido?
La hormiguita responde sin pensar dos veces:
Me pegó el elefante.
La amiga sorprendida dice:
¿Te pegó el elefante? ¡Eso no es posible!
La hormiguita lesionada le responde a la incrédula:
¿No me crees?, vamos junto a él y te lo confirmará.
Luego de una pequeña caminata llegan junto al elefante y la amiga pregunta al elefante:
¿Es verdad que usted golpeó a esta hormiguita?
El elefante respondió:
¡Así es… para que me empuja!